Hablar con una persona mayor puede parecer algo sencillo, pero en la práctica no siempre lo es. Cuando hay dificultades cognitivas, problemas de visión o audición, deterioro motor o simplemente poca familiaridad con la tecnología, algo tan cotidiano como poder llamar a la familia se convierte en algo muy complicado. En residencias, consultas y familias es muy común encontrar personas mayores que quieren comunicarse, pero tienen dificultades para hacerlo y esto aumenta la sensación de aislamiento y desconexión emocional.

Maximiliana, el móvil adaptado para personas mayores
Uno de los retos a la hora de desarrollar tecnología para las personas mayores es evitar que alguien se quede atrás. Existen casos de hombres y mujeres mayores que son completamente tecnológicos pero también existen perfiles de personas mayores que no han tenido un teléfono móvil nunca. Aquí es donde entra Maximiliana.
Maximiliana es un servicio que incluye un teléfono móvil diseñado para personas mayores que se adapta a las necesidades y conocimiento tecnológico de cada usuario. Cada móvil Maximiliana se configura a través de una app de control que deja en manos del familiar o del responsable la carga de su configuración. El objetivo es que el mayor solo tenga que disfrutar de poder hablar con sus seres queridos sin ningún tipo de preocupación.

Maximiliana cuenta con los servicios básicos en cualquier móvil para mayores: localización, llamada de emergencia y bloqueo de llamadas de spam, pero las funciones y posibilidades de adaptación del móvil Maximiliana son muchas más.
Para los mayores que no se apañan con la tecnología, Maximiliana ofrece la opción totalmente simplificada en su configuración haciendo que las llamadas y videollamadas se puedan descolgar solas. Sin embargo, para aquellos mayores que tienen más habilidades tecnológicas y quieren usar apps como Whatsapp, Youtube o Google, la configuración de Maximiliana permite añadir cualquier tipo de aplicación en el dispositivo. Además de estar pensado para personas con dificultades motrices, la configuración del móvil Maximiliana ofrece funciones especiales de alto contraste, volumen y narración de pantalla para aquellas personas con problemas visuales o auditivos.

¿Qué cambia para la persona mayor?
El beneficio más evidente es la autonomía. Poder contestar una llamada, recibir videollamadas o usar el teléfono sin sentirse perdido puede mejorar mucho la percepción de control sobre el día a día. A eso se suma una consecuencia menos visible, pero igualmente importante: la persona mayor puede sentirse más conectada con su entorno y menos aislada.
También hay un efecto emocional claro. Cuando la tecnología deja de generar ansiedad, aumenta la confianza. Y cuando la comunicación con la familia es más fácil, la experiencia cotidiana mejora.
¿Qué cambia en la familia?
Para la familia, la ventaja está en la tranquilidad. La app de control y la configuración remota facilitan que el teléfono esté siempre localizado y no depende de que la persona mayor resuelva sola problemas técnicos. Eso reduce llamadas fallidas, confusiones y una parte de la carga mental que suele acompañar al cuidado informal.
Además, la posibilidad de mantener una comunicación más fluida ayuda a reforzar el vínculo y a disminuir la preocupación por la soledad o por la falta de respuesta. En un contexto de cuidados, eso es relevante no solo para el bienestar familiar, sino también para la coordinación cotidiana del apoyo.

El papel del equipo sociosanitario en la prevención de la soledad no deseada
La soledad no deseada en personas mayores no es solo una cuestión social, sino también un desafío asistencial que impacta directamente en el trabajo diario de los profesionales sociosanitarios. En residencias y centros de día, los equipos no solo atienden necesidades físicas, sino también emocionales, donde la detección del aislamiento y la promoción del vínculo social son tareas clave.
Desde la práctica cotidiana, los profesionales observan cómo la falta de interacción significativa puede traducirse en apatía, retraimiento o incluso un empeoramiento del estado cognitivo. La dificultad para mantener el contacto con familiares, especialmente cuando existen barreras tecnológicas, añade una capa adicional de complejidad al cuidado. En muchos casos, el personal actúa como intermediario en la comunicación, lo que incrementa su carga de trabajo y limita la autonomía de la persona mayor.

En este contexto, la incorporación de herramientas de conexión digital adaptadas no solo beneficia al usuario, sino que también optimiza la labor del equipo sociosanitario. Soluciones como Maximiliana permiten reducir esa dependencia constante del profesional para tareas básicas de comunicación, facilitando que la persona mayor pueda interactuar de forma más autónoma con su entorno.
Además, el uso de tecnología accesible contribuye a mejorar el clima emocional dentro del centro. Cuando los residentes mantienen un contacto más frecuente y sencillo con sus familias, se reduce la sensación de abandono y aumenta su participación en actividades, lo que repercute positivamente en la convivencia y en la dinámica asistencial.


